De paseo por París: Shakespeare & Company

Posted by | Posted in viajes | Posted on 22-02-2012

Tagged Under : , ,

Ya han pasado unos días de nuestra escapadita a París y hasta hoy no he tenido un rato para contaros

París, magia única

Posted by | Posted in viajes | Posted on 13-02-2012

Tagged Under : , , ,

París es la ciudad más visitada del planeta, y eso se debe sin duda a que es la más bella de todas ellas. Por sus calles se respira historia; por sus avenidas han paseado los más importantes artistas y filósofos; a ella se han dedicado un sinfín de canciones; numerosas novelas y películas se ambientan en sus calles, escenario evocador de los más románticos sueños.

Es la “Ciudad de la Luz“, la ciudad adelantada a su tiempo cuna de los derechos del hombre, y los principios de libertad, igualdad y fraternidad.

 

La capital gala es también uno de esos destinos con el que sueña todo viajero, y además el primer destino que viene a la mente de quien se plantea repetir alguno de sus viajes. Y es que París deja esa sensación de querer volver una y otra vez; ¿el culpable? ese encanto tan especial que se percibe en cada esquina, cada plaza, o simplemente en cada uno de sus míticos cafés.

Es precisamente su mágico ambiente tan especial y único el que hace que sea difícil llegar a visitar cada uno de sus rincones; propone tantos monumentos, tantos museos, tantos planes diversos -ocio, cultura…- y tantas cosas que ver, que París provoca que todo aquel que lo visite parta con la idea de volver lo antes posible. Por eso te propongo las 10 visitas imprescindibles que no te puedes perder cuando viajes a París, pues nunca te cansarás de admirarlas.

La Torre Eiffel, símbolo de la ciudad desde su inauguración para la Exposición Universal de 1889, sin duda uno de los monumentos más célebres y evocadores del planeta. Desde lo alto de sus 330 metros de altura, las vistas son impagables; poco queda ya por decir de ella.

 

Los Campos Elíseos, desde el Arco del Triunfo hasta la Plaza de la Concordia. Sus casi 2Km contemplan la avenida más famosa del mundo, desde la histórica plaza de la guillotina hasta el arco que homenajea la victoria de Napoleón sobre el ejército austrorruso del zar Alejandro I en 1805.

     

         Montmartre, desde Moulin Rouge hasta la Basílica del Sacre Coeur, la zona de la bohemia parisina durante el siglo XIX, y aún hoy por excelencia con sus artistas callejeros. Al pie de la colina se encuentra el mítico cabaret y en la cumbre, la impresionante Basílica del Sacré Cœur. El paseo, con las inmejorables vistas desde la cima, merece la pena.

Notre-Dame. La catedral gótica -y sus célebres gárgolas- es una de las más antiguas y bellas del mundo. Rodeada por las aguas del Sena, es testigo de la historia parisina desde 1245.

El Barrio Latino, con el Panteón y los jardines del Palacio de Luxemburgo, un histórico barrio que recibe su nombre de los estudiantes de la Sorbona, que hablaban latín enla Edad Media.

El impresionante conjunto arquitectónico de Les Invalides que alberga, entre otras cosas, el museo del Ejército, la Escuela Militar, el Hotel de los Inválidos y el sarcófago de Napoleón Bonaparte.

El Museo del Louvre, sin duda el más importante y visitado del mundo, cuya visita en profundidad requiere más de una jornada. La Gioconda, de Leonardo Da Vinci, es su máxima  joya.

 

La Plaza de la Bastilla, lugar imprescindible para la Historia, que se convirtió en el principal símbolo dela Revolución Francesa.

La Santa Capilla (Sainte-Chapelle), situada en la Île dela Cité, considerada como una de las obras maestras del gótico. San Luis ordenó su construcción en 1248 para conservar en ella diversas reliquias.

Y finalmente –por esta vez– el Cementerio de Père-Lachaise. Aunque parezca una visita alternativa, este enorme cementerio recibe más de 2 millones de turistas al año; no es para menos: entre sus más de 70.000 tumbas se encuentran las de personajes tan célebres como Oscar Wilde, Marcel Proust, Édith Piaf, Jim Morrison, Chopin, Albert Camus, Balzac y un larguísimo etc. También es notable la fama del Cementerio de Montparnasse.

 

Imposible de abarcar en tan pocas líneas, te recomiendo que seas tú mismo quien investigue todos los rincones que hacen de esta bella ciudad un lugar donde el tiempo no parece existir, donde pese al bullicio y al movimiento propio de una de las ciudades más importantes del mundo tendrás la sensación de encontrarte en un lugar que no ha cambiado durante siglos, al que querrás volver una y otra vez.

     

Fuentes: http://losapuntesdelviajero.blogspot.com, http://www.paristurismo.es/, http://www.vigoenfotos.com/ (J.Albertos), www.turismoenfotos.com, www.deaquiaalla.wordpress.com, www.freevisits.com
 

Por Elena Arcones.

Viaje a París para 4 personas

Posted by | Posted in viajes | Posted on 13-02-2012

Tagged Under : ,

¿Quieres ganar un viaje a París para 4 personas? Solo tienes que responder una sencilla pregunta (cu

Siempre… ¿Nos quedará París?

Posted by | Posted in viajes | Posted on 12-02-2012

Tagged Under : , , ,

 
Después de un largo día de trabajo pensé, ¡NECESITO VACACIONES! y “voilà” nos pusimos manos a la obra a buscar en internet un hotel y unos billetes a precio económico para pasar allí unos días de descanso.
 
Decidimos que queríamos un vuelo económico, pese a todos los inconvenientes que esto conlleva, levantarse a las 4 de la mañana, apretar la maleta de mano para que encajase en aquel incómodo “cajón”, ponerse rápido en la cola de embarque para poder coger un buen sitio en el avión, en fin, ya sabéis…volar en una aerolínea low-cost.
 
 
 
Cuando llegamos al aeropuerto Charles de Gaulle (esto fue lo único que teníamos claro, queríamos este aeropuerto-bajo recomendación de @lisaramin-) como buenos turistas, hicimos la cola en el mostrador turístico de turno, ¡sorpresa! Nos atienden en español –he de reconocer que fue un alivio ya que no hablábamos ni “pa-pa” de francés”- y nos hace una oferta de billete de metro para los  días que incluía también el tren ida y vuelta al aeropuerto. 50€/persona nos costó la broma (para que luego digan que el transporte público de Madrid es caro).
 
Mapa en mano, nos analizamos durante el trayecto en tren, los trasbordos que nos tocaría hacer, que líneas tenías que coger y sobre todo, la dirección de la línea. Resultó ser, “coser y cantar”. Somos turistas, si. Pero, listos :=)
 
Llegamos a nuestra parada de la línea 13, Brochant. Y, aunque teníamos más o menos claro como llegar al hotel, finalmente, nos tocó preguntar. Muy cerquita estábamos el hotel Abrial, se abrió a nuestros ojos. Es un hotel normalito, de 3 estrellas (parisinas), que para pegarse una ducha y dormir, es suficiente.
 
Como era de esperar, por el madrugón, nuestra habitación no estaba lista, así que, cogimos lo imprescindible y volvimos al metro. Nuestra primera parada fue, Champs Elysées, y comenzamos a caminar, el día estaba nublado, oscuro y con intenciones de ponerse a llover, así que, cámara en mano turisteamos por las calles “cual japoneses”.
El hambre apremiaba, y en el primer lugar que encontramos nos dispusimos a comer algo. Los Champs Elysées eran interminables, los ojos se me iban a todos los escaparates pero, nuestro objetivo era el Arc de Triomphe (Arco de Triunfo para los que no dominamos el francés).
 
Una vez en la puerta, se me ocurrió preguntar si había descuentos para jóvenes, y tras enseñar mi DNI, gratis entramos. Aquellas escaleras eran interminables, parecía que nunca iban a llegar a la cima. El “sufrimiento”, mereció la pena.Cuando nos dimos cuenta, estábamos divisando París, o lo que la niebla nos dejaba ver.
 
 
¡Un café! Con esa temperatura y el cansancio que llevábamos en el cuerpo, es lo que necesitábamos y en una calle aledaña nos tomamos un capuccino calentito, el frío me regresó al cuerpo al ver el precio 13€ ¡por dos cafés!
 

 Habíamos quedado con mi amiga @lisaramin, que por muy madrileña que sea, de eso ya le queda poco, ya es parisina, parisina ;) Nos llevo a tomar una –o varias- cervezas en el cafe de les 2 moulines, o lo que es lo mismo el café de Amelie.

 
Cenamos en “Bristo Chat Noir” un sugerente restaurante a pie de calle que realmente, me gustó. La verdad que me sirvieron uno de los mejores steak tartare que he probado nunca. Además de un excelente vino.
 
El segundo día fue duro madrugar pero, abrimos las ventanas y nos esperaba un soleado y maravilloso día, así que nos pusimos en marcha,..
 
Primer destino, Sacre Coeur  subimos las escaleras, nos intentaron hacer el timo de la pulsera… (Y es que, mi compañero de viaje parece que lleva escrito en la frente “pídeme un cigarro e intenta venderme algo” xD), nos dimos una vuelta por el interior y acto seguido, paseamos por Monmatre donde tuvimos la oportunidad de observar a los artistas. Y dicho sea de paso, comimos una deliciosa crêpe.
 
Era el día idóneo para acudir a la Torre Eiffel, llegamos a los campos de Marte y tras conseguir sortear  a los pequeñajos  de un cole que estaban de excursión, vimos que la cola para “escalar” la torre era mínima, compramos la entrada y pasito a pasito llegamos al punto donde debimos coger el ascensor para subir a la cima.
 
Me encantó la impresión de sentirme en la cima de París, donde todo parecía pequeño y cercano. Y ver desde el primer piso la inmensa cola de aquellos que, por vaguería, edad o incapacidad tenían que subir en ascensor, fue un verdadero espectáculo.
 
 
 
Seguimos nuestro camino, a orillas del río. Queríamos ver la gran noria instalada en el centro de París, con aquellas luces que invitaban a subirse desde la lejanía del Arco de Triunfo.
 
 
Aprovechando que la subida al Arco de triunfo nos salía gratuita, decidimos armarnos de valor y volver a subir para poder ver París completo de noche (sin niebla ni nubes) y ver la Torre Eiffel iluminada desde las alturas, algo que realmente mereció la pena!
 
 
 
 
El siguiente día, nos despertamos otra vez rodeados de llovizna, bruma y un cielo gris oscuro que invitaba a la tristeza. Pero,eran muchos los sitios que nos quedaban aun por visitar.
 
Nuestra primera parada fue la majestuosa, Catedral de Notre Dame. Ya acostumbrados a las colas para entrar a visitar los lugares, allí que nos pusimos, bajo la lluvia para poder acceder. La verdad es que es impresionante por dentro, ya tenían montado el nacimiento,  había dos maquetas impresionantes en el interior.
 
Nos apetecía comer algo y encontramos un Subway  en la acera de enfrente (lugar al que no recomiendo bajo ningún concepto entrar) los sándwiches estaban mal hechos, fríos, el lugar sucio, los dependientes eran muy bordes, desatentos, había una cola importante y ellos no paraban de reír y charlar entre ellos.
 
Queríamos llegar al gran museo del Louvre,  pero no sin antes callejear, para poder ver la renombrada parisina universidad de  La Sorbonne. Anduvimos hasta llegar a Pont des Arts, un lugar curioso en el que los enamorados “sellan” su amor cerrando un candado, grabado con sus nombres.
 
 
Tras hacernos las típicas fotos en la pirámide de cristal del Louvre, decidimos que sería una gran tarde de compras. Hicimos cola en La Dureé, para poder llevar a casa los típicos “macarroons” –aunque mi sorpresa al llegar a Madrid, fue que aquí ya los vendían en pastelerías e incluso en Hipercor-. También paramos en un puesto de venta de quesos típicos franceses, y ahí… Arrasamos.
 
 
Después de haber conocido el París turístico, si de algo estoy segura es que necisto un nuevo viaje para conocer los entresijos de la ciudad, recovecos y secretos…
 

© All Rights Reserved. Que Dicen de viajar
Theme by SkinPress.com and Best Online Marketing Services