Del Australopithecus al Homo Iratitxu-ensis….

Posted by | Posted in viajes | Posted on 22-02-2012

Tagged Under : , , ,

Según la Wikipedia:

“Los científicos han estimado que las líneas evolutivas de los seres humanos y de los chimpancés se separaron hace entre 5 y 7 millones de años. A partir de esta separación la estirpe humana siguió ramificándose originando nuevas especies, todas extintas actualmente a excepción del Homo Sapiens.”

Algunas de esas ramas, como la de los Australopithecus, contaban con características más que “prometedoras” para garantizar su supervivencia. Eran fuertes y estaban perfectamente adaptados a su medio. Pero aquel “su medio” cambió a su alrededor gracias a una de las múltiples crisis climáticas que ha experimentado la tierra, convirtiendo la sabana en la que habitaban en desiertos fríos y esteparios. “Su medio” cambió, pero ellos no fueron capaces de seguirlo en su mutación y eso les llevó al fin de su estirpe.

Los expertos dicen que lo que, precisamente, ha llevado al Homo Sapiens a sobrevivir como especie es su capacidad de adaptación. Yo añadiría que, además de dicha capacidad de adaptación frente al medio, ha adquirido la habilidad de cambiar y adaptar, en beneficio propio, aquellos medios hostiles a los que no ha podido o querido adaptarse. El Homo Sapiens responde perfectamente a aquel viejo adagio que aparece en los ensayos de Sir Francis Bacon:

…si la montaña no va a Mahoma… Mahoma irá a la montaña…”

Esta habilidad, llevada a límites casi sibilinos, ha llevado al Homo Sapiens a considerarse dueño y señor de la naturaleza y a “usarla” y “abusarla” hasta llevarla al límite y provocar su reacción en forma de agujero de ozono, inundaciones, calentamiento, terremotos, sequías… constituyéndose en el mejor aliado del peor enemigo del Homo Sapiens… el propio Homo Sapiens.

No pongo en duda el diagnóstico de los expertos sobre la capacidad de adaptación del Homo Sapiens… pero basta una mirada a nuestro alrededor para constatar la gran contradicción en la que nos encontramos al respecto… porque el Homo Sapiens también es un animal de costumbres. Un animal que tiende al inmovilismo, a la rutina, al respeto incuestionable de lo establecido, al miedo a lo desconocido y a la incertidumbre… ¿Que no?

Mañana cuando te duches… compruébalo!!! Siempre entramos en la ducha con el mismo pie, comenzamos a mojarnos, a enjabonarnos, a aclararnos y a secarnos por el mismo punto y en la misma postura… y por último salimos de la ducha siempre de la misma forma.

Muchas y variadas son las naturalezas de los condicionantes o patrones que “orientan” nuestro inmovilismo. Algunos de carácter cultural, otros religiosos, sociales, políticos o simplemente originados de una forma un tanto artificial en la “mass media” tradicional o los modernos 2.0.

No creo que sea malo disponer de rutinas y costumbres, pero sí resulta imprescindible, aunque no frecuente, ser conscientes de ello. Muchas veces estamos inmersos en una dinámica que nos envuelve y no nos permite tener puntos de referencia que nos hagan apreciar el movimiento de nuestras vidas ni disponer del tiempo ni las energías para cambiar de rumbo presos de esos condicionantes. Estamos dentro de un río que nos arrastra, un río del que no vemos las orillas ni tampoco sabemos dónde ni cuándo va a desembocar. Los kayakistas de aguas bravas son muy conscientes de ello y siempre que sospechan que el próximo paso puede entrañar alguna dificultad, reman hasta la orilla, dejan sus monturas acuáticas y recorren a pie el tramo, estudiándolo minuciosamente centímetro a centímetro, decidiendo cómo, cuándo y por dónde superarlo. Todo este proceso sería imposible de ser realizado desde dentro del propio río… Ellos lo saben y saben cómo atajar el problema.

Yo he ido adquiriendo esa capacidad de dar un paso atrás y mirar las cosas con ojos críticos desde la orilla… pensaba que era una técnica que dominaba, pero ya hace año y casi dos meses que conocí a alguien que es una experta en la materia y deja mi handicap a la altura del betún. Ella tiene la ventaja de no haber estado metida en el río todavía y no ha tenido que hacer el ejercicio de abstracción al que nos vemos obligados el resto. Hemos ido conformando un triunvirato, ella, su amatxu y yo, en la que cada componente aporta lo mejor de una mismo. Puede parecer que Iratitxu, que así se llama nuestra experta, sea el vértice que menos aporta a nuestra comunidad… al fin y al cabo, cada día se pasa casi 14 horas durmiendo y el resto lo distribuye en alimentarse, ensuciar pañales y deambular por la casa buscando algo que ver, mirar, coger, inspeccionar, chupar y abandonar… pero nada más lejos de la realidad. Basta con observar sus movimientos y, sobre todo, la expresión de su rostro y sus reacciones para darnos cuenta de su maestría en el asunto.

No pasa ni un solo día sin que me sorprenda con una enseñanza nueva, fruto de su mirada limpia y curiosa. Enseñanzas con las que, poco a poco, creo, me va convirtiendo en mejor persona. La lista de ellas es larga, pero me voy a aventurar a compartir con vosotros y vosotras las más importantes:

  • Curiosidad: (ojo, curiosa que no cotilla!!!)

    Iratitxu no pierde ninguna oportunidad de escrutar su entorno. Cada movimiento nuevo, cada ruido nuevo, cada forma nueva, cada color nuevo, cada luz nueva… siempre es susceptible de ser investigado. Decididamente se mueve por voluntad de aprender y conocer, no por necesidad. No sé cuándo se va perdiendo esta capacidad de sorprenderse, pero se me antoja indispensable para sobrevivir al mundo cambiante en el que nos encontramos. No se trata de tener la última versión de I-teléfono o el último grito en redes sociales; tampoco se trata de introducir palabras como: innovación, social media o creatividad en cada párrafo y “surfear” sobre las nuevas tendencias en una ola interminable. No, se trata de no perder la capacidad de: ver, entender, asimilar… En definitiva, aprender y, por qué no, desaprender. Incorporando lo aprendido en nuestra vida cotidiana, abriéndonos nuevos espacios, nuevas puertas y nuevas ventanas, quedándonos con aquello que nos es útil, nos ayuda a crecer y a ser mejores personas y alejándonos del inmovilismo al que antes hacía alusión.

  • Profecía autocumplida

    Cuando Iratitxu se cae, y siempre que el asunto no haya sido tipo “batacazo”, lo primero que hace es mirarte y espera unos segundos a ver tu reacción. Si lo que ve son caras de gravedad, preocupación o emergencia… estalla en un llanto desconsolado… con “mucho sentimiento”, como dice su amama. Pero si lo que percibe son rostros serenos, tranquilos y con una pizca de complicidad… sonríe como sólo ella sabe hacerlo y sigue jugando.


    Ya hace unas semanas, los chicos y chicas de Vesper ya nos hablaron largo y tendido sobre esto de las “profecías autocumplidas”. También, Rafael Santandreu, en su ‘El arte de no amargarse la vida’, nos explica que frente a una misma situación existen diferentes formas de enfocarla y dejar que nos afecte en función de cada una de ellas. Iratitxu nos enseña que trabajando nuestras reacciones y no dejándonos llevar por el estigma de “terribilitis”, culpabilidad y penitencia, que muchas veces nos atenaza, podríamos alcanzar la suficiente serenidad como para afrontar nuestras vidas de forma más equilibrada y satisfactoria.

  • Lamentarse sí, pero lo justo

    Iratitxu es una persona de ideas fijas pero efímeras. Y aunque parezca una contradicción… no lo es. Cuando algo, una pelota por ejemplo, llama su atención se afana en poner en práctica el mecanismo: qué es aquello?-Voy a verlo-cogerlo-chuparlo-subirlo-qué es aquello?… Intenta alcanzarlo de forma obstinada, intentando salvar las dificultades que se le presentan: camina hacia la pelota, si no puede, se tira al suelo y gatea, si está en alto intenta llegar de puntillas o escalar hasta la pelota… si después de todo el proceso consigue su objetivo… se sienta con su trofeo entre las manos, lo mordisquea y se ríe con satisfacción… hasta que otra cosa capta su atención. En caso de fallar en su propósito… estalla en un llanto desconsolado que parece más propio de alguien al que se le está arrancando el hígado que de una niña que no puede alcanzar su pelota. Pero Iratitxu no deja que este trance de desconsuelo descarnado le arrastre indefinidamente y cesa en el mismo instante en que otra cosa llama su atención. En ese momento se rearma y vuelve a activar su mecanismo: qué es aquello?-Voy a verlo-cogerlo-chuparlo-subirlo-qué es aquello?…

    Iratitxu nos enseña que, está bien, y puede que sea bueno, dejarnos llevar por la dinámica de “luto” e invertir un tiempo el lamernos las heridas y lamentar nuestra suerte pero nunca hasta llegar al punto de anular nuestra propia supervivencia. Hay que levantarse y salir en busca de la siguiente pelota!!

  • Practicar, practicar y practicar

    Nuestra protagonista no sabe quién fue Amundsen, aquel noruego que conquistó el Polo Sur, pero es una firme defensora y practicante de una de las enseñanzas que nos dejó en aquella aventura. Iratitxu es muy persistente, si se empeña en hacer algo… lo intenta, lo intenta, lo intenta, lo intenta… y si lo consigue… lo practica, lo practica, lo practica… hasta que lo domina y lo interioriza como algo suyo. Así aprendió a darse la vuelta, a arrastrarse, a gatear, a ponerse de pie, a andar agarrándose a algo y ahora a andar sola… balanceándose de forma insegura, como si fuera un borracho en medio de una melopea, pero sola. Puede que no sea constante y que sus intentos se realicen a ráfagas y entre ráfaga y ráfaga se dedique a otras cosas. Pero siempre vuelve a sus intentos.

    Ella tampoco sabe de refranes, pero parece que ese de “…el que la sigue la consigue…” fue escrito para ella!!!

Os dejo con una estrofa de la “Canción del Pirata” de José de Espronceda dedicada a Iratitxu y con el deseo de que me siga enseñando muchas cosas más en años venideros:

…Navega, velero mío,

sin temor,

que ni enemigo navío

ni tormenta, ni bonanza

tu rumbo a torcer alcanza,

ni a sujetar tu valor…

Viaje a Lisboa (parte III). Espacio público en Cais do Sodré

Posted by | Posted in viajes | Posted on 21-02-2012

Tagged Under : , , ,

20120221-165049.jpg

Otra de las cosas que nos llamó la atención en Lisboa fue el descubrimiento, durante un paseo en bici por el nuevo carril-bici que discurre a lo largo del Tejo hasta Belem, de una zona de espera o descanso en el Cais do Sodré, uno de los embarcaderos al lado de la Plaça do Comercio donde paran los ferries y barcazas que cruzan a Almada o a otras poblaciones en la mergen opuesta del río.
En una árida explanada de asfalto, simplemente disponiendo de estas piezas de plástico de colores, se consigue crear un espacio público que además cumple su función de zona de espera para el embarcadero perfectamente.
Cada módulo cuenta con un lugar para sentarse, un macetero con un árbol plantado y otra pequeña jardinera con una planta. Los módulos son movibles y su disposición desordenada puede crear pequeñas “estancias” donde varias personas pueden sentarse en grupo consiguiendo un poco de intimidad. O colocarse de frente al río, para disfrutar de las vistas.
Nos parece estimulante que con pocos medios, pero mucha imaginación, se puedan resolver espacios residuales para ponerlos en valor y dotarlos de una nueva vida.
Es hora de revindicar los espacios públicos, todos, para el disfrute de los ciudadanos, porque al fin y al cabo son nuestros

20120221-165139.jpg

20120221-165153.jpg

“Tubing” en Laos

Posted by | Posted in viajes | Posted on 12-02-2012

Tagged Under : , , ,

Vang Vieng se encuentra a orillas del río Nam Song en la provincia de Vantine, en Laos. No sería diferente de cualquier otro punto rural de Indochina si no fuera por que es desde 1980 uno de los lugares favoritos de todo mochilero, un paraíso construido a su medida.

Sobre explotado para algunos y “con mucho ambiente” para muchos otros, este lugar no deja indiferente a nadie. Sus orillas ofrecen muchas opciones para disfrutar del maravilloso paraje. Una de las actividades más exitosas, es alquilar un donut de caucho y dejarse llevar por la corriente río abajo parando al antojo de cada uno para tomar algo en cualquiera de los numerosos bares que poblan las orillas. Entre beerLao (cerveza) y Lao-Lao (whisky de arroz) los turistas disfrutan de una manera distendida de la infinidad de las rudimentarias plataformas, tirolinas, trampolines, toboganes y cuerdas.

Para los más animados, el “kayak” goza de gran popularidad y para los aventureros las impresionantes cuevas de la zona.

El debate está servido, la mayoría de las familias de Vang Vieng viven ahora de un turismo occidentalizado de alcohol y diversión en una zona rural que poco a poco va perdiendo sus costumbres.

Por: Jon Elicegui Garciandia.

Vídeo: Youtube

Fuente: viajeindochina.com

Pesca Deportiva en Córdoba, Argentina

Posted by Johanna | Posted in viajes | Posted on 07-02-2012

Tagged Under : , , ,

Los ríos y arroyos de Córdoba, ubicados a alturas que oscilan entre los 1000 y 2000 metros sobre el nivel del mar y que corren entre las laderas de las montañas, se caracterizan por su agua de excelente calidad, bien oxigenada y muy fría y son ideales para la pesca con mosca. Los guardapesca custodian los ríos a los fines de la preservación del recurso en si y del medio ambiente en general. Así mismo se puede acceder a servicios de Guías de pesca deportiva siempre dispuestos a revelar los secretos de la montaña y de este deporte.

La pesca deportiva de Pejerrey esta habilitada todo el año con los siguientes cupos máximos:

  • Embalse Rio III: 30 piezas
  • Embalse La Viña: 70 piezas
  • Embalse Cruz del Eje: 100 piezas
  • Embalse Piedras Moras: 30 piezas
  • Embalse La Falda: 15 piezas
  • Embalse San Roque: 70 piezas
  • Embalse Los Molinos: 50 piezas
  • Embalse La Quebrada: 20 piezas
  • Embalse Las Pichanas: 50 piezas
  • Embalse El Cajón: 80 piezas
  • Embalse Cerro Pelado: 30 piezas
  • Laguna De Camoati: 50 piezas
  • Laguna La Margarita: 50 piezas
  • Laguna Cachicoya: 50 piezas
  • Laguna La Chanchera: 50 piezas
  • Laguna De Suco: 50 piezas
  • Laguna La Isla: 50 piezas
  • Laguna En Señuelo: 50 piezas
  • Laguna Mar Chiquita y desembocadura de los ríos Primero, Segundo, y Laguna del Plata: 60 piezas

La temporada de pesca deportiva de salmónidos comienza en octubre y corre hasta el último fin de semana de mayo. La pesca de salmón encerrado, trucha marrón y perca o trucha criolla se encuentran vedadas durante todo el año. Para la trucha de arroyo y trucha arco iris el cupo máximo es de tres ejemplares de un tamaño máximo de 25 cm. Se autoriza únicamente el uso de señuelos artificiales, permitiéndose la práctica con anzuelo simple siempre sin rebaba y prohibiéndose la utilización de anzuelo triple o robador.

En las siguientes zonas sólo se permite la pesca de salmónidos con devolución obligatoria, es decir queda prohibido el sacrificio de salmónidos:

  • Río del Medio en el tramo comprendido desde las nacientes hasta la confluencia con el arroyo El Riachuelo
  • Lago Los Alazanes y río homónimo desde las nacientes del Río Los Alazanes hasta la confluencia con el Arroyo del Plata incluyendo el dique homónimo
  • Río Los Espinillos con sus afluentes, ríos Yatán y Corralejos (dentro de la jurisdicción de la Provincia de Córdoba), desde su nacimiento hasta la confluencia con el Arroyo Las Acequiecitas
  • Complejo Río Grande – Complejo Cerro Pelado desde la confluencia de los ríos Abra de Las Cañas y De las Letanías hasta su desembocadura en el lago y toda su cuenca incluido el río El Durazno y el arroyo de Los Macho
  • Arroyo Guacha Corral, Arroyo Rodeo de los Caballos y Las Perdicitas, desde sus nacientes hasta sus desembocaduras en el río Quillinzo y toda su cuenca
  • Río San José desde la confluencia con el río del Sur hasta la confluencia con el río de La Suela y su cuenca
  • Río San Gregorio (Ávalos) y río Pintos, desde sus nacientes hasta su confluencia con el río Quilpo
  • Río Tabaquillo desde sus nacientes hasta la confluencia con el Río San Miguel
  • Arroyos Talita y Las Moras o Zarzamoras desde la naciente hasta la confluencia y desembocadura hasta el Río Barranca


© All Rights Reserved. Que Dicen de viajar
Theme by SkinPress.com and Best Online Marketing Services